En la inauguración del Congreso de la Lengua, el Rey Felipe VI y el Presidente Macri destacaron el poder de unir que tiene la lengua

MIRÁS LOS VIDEOS. Juan Schiaretti, gobernador de la provincia de Córdoba, la reina Letizia, el rey Felipe VI, Mauricio Macri, presidente de la Nación Argentina y la primera dama, Juliana Awada

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El rey de España Felipe VI inauguró el VIIICongreso Internacional de la Lengua Española (CILE) en Córdoba y advirtió que todavía está latente la primera edición de este encuentro realizada en Argentina, en Rosario 2004, cuando todos festejaron la palabra como el tesoro más preciado. «Sentó así Rosario un precedente que los congresos que le siguieron trataron de imitar». Destacó que esta ciudad, «con toda justicia llamada ‘la Docta'», hará una «aportación enriquecedora al congreso y a nuestra lengua».

El Rey Felipe VI de España en la apertura del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española – Fu

El Rey homenajeó a la «universalmente conocida» Universidad Nacional de Córdoba (fundada sobre la base de la española de Zaragoza) por sus esfuerzos de «modernización» del pensamiento y aplaudió el «espíritu integrador e inclusivo» de las entidades científicas cordobesas. Citó a «vuestro» Jorge Luis Borges, a quien catalogó como «nuestro también por su universalidad» y subrayó la vocación de puertas abiertas de las «tierras pampeanas».

En la apertura del encuentro, en el Teatro Libertador, le siguió el presidente Mauricio Macri, quien comenzó lamentando que la visita de los reyes a la Argentina termine hoy. «Nunca antes un mismo país fue anfitrión dos veces», repasó y sostuvo que el país lo vive como una «distinción que nos llena de reconocimiento». Vinculó el hecho al «camino de regreso al mundo emprendido» que se inició en la reunión «del G20». Fue el primer disertante que le dio un tinte político a su discurso.

Mauricio Macri en la apertura del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española – Fuente: Casa R

«Comprendemos la importancia que tiene nuestra lengua en el mundo de hoy; la primera vuelta al mundo fue una gesta española», afirmó el Presidente y señaló que la lengua «nos unió; (.) toda nuestra diversidad se cuenta con las mismas palabras; al fin y al cabo la lengua es nuestra casa».

«Hablamos un mismo idioma y eso es algo que tenemos en común y que tenemos que usar para construir; la lengua es nuestro mayor activo (.). Debemos ser protagonistas en hacerla valer». En esa línea, repasó la «alegría» de los recientes resultados de las pruebas Aprender que realizan los estudiantes y que fueron mejores que los de años anteriores.

«Nuestra lengua está viva; cambia como cambiamos nosotros (.). La lengua se mueve en todas las direcciones en que se mueve nuestra sociedad y nuestra cultura», sostuvo el presidente.

La ceremonia comenzó con el discurso del gobernador Juan Schiaretti, quien destacó que se vive una «fiesta del lenguaje» y que el debate de estos días «nos hará más fuertes como hispanohablantes». Dijo que la provincia «palpita la cultura» y ratificó que «no se puede amar lo que no se conoce. Tenemos que poner énfasis en enriquecer la cultura para amar lo que somos. Córdoba es conocida por su universidad, sus artistas, sus pensador es y su gente. Estoy seguro que este encuentro va irradiar la energía federal desde nuestra provincia».

Vista del teatro Libertador colmado de invitados Fuente: LA NACION Crédito: Gobierno Córdoba

También habló la secretaria general de la Secretaría Iberoamericana, Rebeca Grynspan. «Nuestro idioma es reflejo de nuestra diversidad. El español es convivencia. La tarea es tener un rol decisivo. Tenemos que escribir el futuro, y escribirlo en castellano».

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, afirmó que el mayor desafío es el futuro del español en el que «América tendrá un papel decisivo». Recordó -entre otros autores- a Julio Cortázar y un texto publicado hace más de 40 años en el diario español El País, allí el escritor planteaba que «como tantos latinoamericanos que escribieron y escriben en español a tantos kilómetros de su patria se comunicaba con sus compañeros presos. ‘Escribo en su idioma que siempre será el mío'», repasaba Cortázar.

Destacó que los congresos mantienen la «firme vocación panhispánica (.). Esta es la gran y siempre renovada aventura cervantina en la que Sancho y Don quijote siguen cabalgando para hermanar su conversación». García Montero cerró su presentación: «Que se discute todo lo que se quiera discutir y si no se quisiera discutir, que no se discuta».

Volviendo a Cortázar, el presidente de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, centró su discurso en Rayuela, «el» libro de este congreso (donde se presentará mañana una edición conmemorativa) y enfatizó que el debate, como la novela, tiene varios recorridos posibles. «Hemos tratado de sumar para que el español se muestre abierto, mestizo, compartido», definió.

Fuente: Gabriela Origlia, La Nación.