El concepto de ready-made de Duchamp redefine los límites entre arte y vida cotidiana
La llegada de la gran retrospectiva de Marcel Duchamp al Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) despierta una expectación inusual en el circuito cultural internacional.
Desde el 12 de abril hasta el 22 de agosto, la institución exhibirá más de 300 piezas que atraviesan seis décadas en la trayectoria del artista, marcando la primera muestra de tal magnitud en Norteamérica desde 1973.
El MoMA, junto al Philadelphia Museum of Art y la colaboración del Centre Pompidou de París, orquesta esta muestra bajo la curaduría de Ann Temkin y Michelle Kuo.
La exposición no solo recorre las etapas creativas de Duchamp, sino que también ofrece una visión integral de los gestos que transformaron para siempre la definición de arte. El público podrá acercarse a pinturas, esculturas, películas, fotografías, dibujos y material impreso, generando un diálogo inédito entre disciplinas y épocas.
Marcel Duchamp, Rueda de bicicleta (1913)
Duchamp y el ready-made: redefinición del objeto cotidiano
Uno de los núcleos del recorrido es el concepto de ready-made, término que Duchamp acuñó para describir obras creadas a partir de objetos comunes intervenidos. Ejemplos emblemáticos como Rueda de bicicleta (1913), una rueda montada sobre un taburete, y Fuente (1917), el célebre urinario firmado como “R. Mutt”, se presentan como hitos que reformularon los límites entre arte y vida diaria.
El artista defendía que “no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros”, subrayando el rol activo del público en la interpretación.
Así, cada pieza invita a cuestionar: ¿por qué esto es arte?. Este interrogante, según Temkin, resulta imposible de responder sin referirse al legado de Duchamp: “Las obras contemporáneas suelen llevar al espectador a preguntarse ‘¿por qué esto es arte?’ y es virtualmente imposible abordar esa cuestión sin Duchamp”.
Marcel Duchamp, Fuente (1917)
La ruptura con la tradición y el impacto global
Nacido en Francia en 1887, Duchamp rechazó los convencionalismos artísticos y priorizó la experimentación, la ironía y el azar sobre la destreza técnica. En sus propias palabras: “Me forzaba a contradecirme para evitar conformarme con mi propio gusto”.
Este principio lo alejó tanto de los movimientos tradicionales como de la lógica de los grupos artísticos, una postura que sostuvo a lo largo de su vida.
La muestra reúne piezas fundamentales como Desnudo bajando una escalera (No. 2), que generó conmoción en la exposición neoyorquina Armory Show de 1913, y los grandes proyectos conceptuales de su madurez, como El Gran Vidrio y Étant donnés.
La inclusión de la serie Les Boîtes-en-valise, donde Duchamp replicó en miniatura su obra completa, permite observar cómo el artista jugaba con la idea de museo portátil y autoría.
Duchamp defendía el papel activo del espectador en la interpretación del arte
Del MoMA a Filadelfia y París: itinerancia y proyección
Tras su paso por Nueva York, la retrospectiva viajará al Philadelphia Museum of Art entre el 10 de octubre de 2026 y el 31 de enero de 2027, para luego presentarse en París, bajo la coordinación de Jeanne Brun y Pauline Creteur.
El recorrido internacional apunta a recontextualizar la figura de Duchamp para nuevas generaciones y debates actuales sobre la naturaleza del arte.
El Philadelphia Museum of Art, que alberga la mayor colección de obras del artista, incluyendo los monumentales El Gran Vidrio y Étant donnés, colaboró intensamente en la organización.
Sin embargo, estas piezas no saldrán de Filadelfia durante la itinerancia, lo que refuerza la relevancia de su acervo y la colaboración entre instituciones.
Marcel Duchamp, «Desnudo bajando una escalera, nº 2» (1912)
Duchamp en el siglo XXI: vigencia y controversia
A más de 50 años de su muerte, Duchamp sigue siendo un referente para artistas conceptuales, minimalistas y creadores vinculados a la cultura digital y los NFTs.
Su influencia se expande del arte a la música, el diseño y la performance. La muestra es, para muchos, una oportunidad única de confrontar preguntas aún vigentes y descubrir aspectos menos conocidos de su producción.
El crítico de arte J. Scott Orr señala en Whitehot Magazine: “Duchamp fue el gran anarquista del mundo del arte. Quiso alejarse del aspecto físico de la pintura y lo logró, haciendo que cada objeto y cada gesto fueran una provocación” Whitehot Magazine.
Por su parte, el sitio oficial del MoMA resalta cómo el artista “fragmentó la forma humana, desafió la autoría y liberó la pintura de la tela y el muro”.
La retrospectiva, según el MoMA, enfrenta a los visitantes con la famosa pregunta: “¿Por qué esto es arte?”, invitando a cada uno a convertirse en protagonista de su propia interpretación. Más que una simple revisión histórica, el evento se postula como un laboratorio para repensar los límites y definiciones del arte contemporáneo.
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