El Festival de San Remo: historia y presente de una competencia que llegó a estar muy cerca del público argentino

Este martes comienza la edición número 76 de la máxima celebración musical italiana, que en nuestro país se siguió a través de la TV y de las ediciones discográficas

Hubo un tiempo en el que los argentinos supieron encontrar en el Festival de San Remo algunas de las canciones de sus vidas. En aquellas noches veraniegas de hace 50 años o algo más llegaban a nuestros hogares desde la tele las imágenes en blanco y negro de Domenico ModugnoNicola Di BariGigliola CinquettiBobby SoloOrnella VanoniIva Zanicchi Peppino Di Capri cantándole en italiano al amor, a los sueños o al dolor de algún desencuentro.

Durante unos cuantos años, San Remo fue para nosotros una colección perdurable de himnos melódicos llenos de emoción, entonados por lo general (con algunas excepciones notables) por voces potentes y gargantas privilegiadas. Lo habitual era que ganara algún poderoso y elocuente drama hecho canción, pero también hubo entre los consagrados motivos más felices, alegres o esperanzadores.

El Teatro Ariston, sede del Festival de San Remo desde 1977
El Teatro Ariston, sede del Festival de San Remo desde 1977

El Festival de San Remo ya atravesó sus bodas de diamante. Está por iniciarse la edición número 76, que comenzará el próximo martes 24 y culminará el sábado 28 luego de cinco noches que podremos seguir en vivo y en directo, durante varias horas (como los viejos programas ómnibus), a través del canal internacional de la RAI, disponible en casi todos los servicios locales de TV paga.

Lo que no volverá es aquella entrañable cercanía que tuvieron entre nosotros algunas de las grandes canciones históricas consagradas en San Remo. El festival se inició formalmente en 1951, pero se reveló definitivamente al mundo cuando, el 1° de febrero de 1958, Domenico Modugno abrió los brazos como para abrazar al mundo entero mientras cantaba “Nel blu, dipinto di blu”. Con aquel inolvidable “Voooolaareee, oooh, oooh/Caaaantaaareee, oh oh ooooh oh” ganó la octava edición y conquistó al mundo entero, convirtiéndose durante 13 semanas consecutivas en el tema musical más escuchado en los Estados Unidos.

Desde ese momento, San Remo empezó a moverse al ritmo de las estrategias y necesidades de las grandes casas discográficas. ¿Cómo no iba a ocurrir lo mismo en la Argentina, aunque por supuesto a escala más reducida? Cada año, inmediatamente después de terminado el festival, llegaba a las disquerías porteñas el álbum con las mejores canciones de San Remo, invariablemente ilustradas en la portada por alguna imagen identificatoria de Italia (un paisaje, una fuente, un hito turístico) o el retrato de una mujer posando en bikini. Más una leyenda infaltable, impresa en letras bien destacadas: “En italiano”.

Siempre era preferible escuchar las canciones en idioma original, aunque los grandes éxitos solían encontrar con la misma rapidez sus respectivas traducciones al español. Los intérpretes las aprendían con aplicación y oficio cada vez que se presentaban entre nosotros. A la cabeza estaba el inefable Nicola Di Bari, habitual visitante porteño durante varias décadas, un rarísimo oasis de calma romántica en medio de la entrega vocal de la mayoría de sus compatriota.

Domenico Modugno gana San Remo en 1958 por Volare (Nel blu dipinto de blu)
Domenico Modugno gana San Remo en 1958 por Volare (Nel blu dipinto de blu)

El apogeo artístico de Di Bari, con una sucesión de canciones triunfales en San Remo, coincidió con el momento en el que más atención se prestaba desde la Argentina a los avatares de cada edición. Eso ocurrió entre la segunda mitad de la década de 1960 y los primeros años de la década de 1970.

Di Bari no estuvo solo. Modugno, Zanicchi, Cinquetti, Bobby Solo, Peppino Di Capri, Jimmy Fontana, Gianni Morandi, Caterina Caselli, Mina, Adriano Celentano y muchos más se fueron convirtiendo de a poco en predilectos del público argentino a través de canciones inmortalizadas desde sus frecuentes apariciones en las competencias del festival.

Después de “Nel blu, dipinto di blu” fueron llegando “Non ho l’etá” (1964), “Dio come ti amo” (1966), “Canzone per te” (1968), “Zingara” (1969), “Chi non lavora non fa l’amore” (1970), “Il cuore é uno zíngaro” (1971), “I giorni del arcobaleno” (1972), “Ciao cara, ¿come stai?” (1975).

También San Remo llegó a ser atravesado por la tragedia. Quién no recuerda lo que pasó en 1967 con Luigi Tenco, que después de presentarse el 26 de enero en la competencia junto a Dalida con “Ciao, amore, ciao” bajó del escenario convencido de que había ganado. Pero el veredicto del jurado le fue adverso. Su canción quedó eliminada y ni siquiera quedó entre las 13 mejores.

Luigi Tenco canta "Ciao amore ciao" en San Remo 1967 la noche previa a su trágica muerte
Luigi Tenco canta «Ciao amore ciao» en San Remo 1967 la noche previa a su trágica muerteMondadori Portfolio – Mondadori Portfolio Editorial

Tenco se encerró en su habitación de hotel y fue hallado sin vida por su compañera de actuación y exesposa Dalida, poco después de las 2 de la madrugada del 27 de enero, con un disparo en la cabeza. Después de abrir el caso dos veces (hubo rumores de que el cantante iba a denunciar presuntos casos de soborno y supuesta corrupción en el reparto de premios) la policía y la justicia llegaron a la conclusión de que Tenco se había suicidado.

En la Argentina

En todos esos años, cuando la música era una de las grandes protagonistas de la programación televisiva en la Argentina, los canales locales quisieron sumarse al interés del público por lo que ocurría cada año en San Remo. El festival de 1968 fue el primero en ser transmitida por un canal abierto, en este caso el 9 de Alejandro Romay, que programó en cinco viernes consecutivos las imágenes llegadas desde Italia. A esa transmisión se agregó un condimento especial: una invitación al público para votar a la mejor canción.

Cacho Fontana fue protagonista de una de las coberturas especiales de San Remo que hizo la televisión argentina en la década de 1970
Cacho Fontana fue protagonista de una de las coberturas especiales de San Remo que hizo la televisión argentina en la década de 1970Daniel Merle

Al enterarse, la RAI (la verdadera dueña de San Remo a lo largo de toda su historia) le envió a Canal 9 un telegrama en el que le recordaba que “el único autorizado para emitir un veredicto es el jurado del Festival de San Remo, no pudiendo ninguna institución o persona modificar el veredicto ya emitido”. Romay respondió con otro telegrama: “Recuérdole derechos del Festival adquiridos con exclusividad por Canal 9 (…) respetando fielmente grabaciones originales y veredicto del Festival (…) Nadie puede impedir pronunciamiento opinión pública argentina. Colaciónese”.

En 1974, Jorge “Cacho” Fontana viajó a Italia para conducir por Canal 13 la emisión vía satélite del Festival de San Remo de ese año. Dos años después, la máxima celebración musical italiana volvería a Canal 9, que programó en el horario central (21.30) del martes 16 de marzo de 1976 las imágenes de la competencia de ese año. Se emitieron en la Argentina casi un mes después de su realización (entre el 19 y el 21 de febrero).

En ese momento, el interés por San Remo entre el público argentino empezó a languidecer. La gran generación de cantantes italianos amados por el público local fue cediendo de a poco el espacio central a una nueva camada que no llamaba tanto la atención entre nosotros.

Di Bari, Cinquetti, Gabriella Ferri y tantos otros regresarían ocasionalmente a San Remo en momentos puntuales, pero había llegado el tiempo de nuevas figuras, ajenas al gusto de los argentinos y distantes de sus preferencias: grupos como I Camaleonti, Homo Sapiens, Matia Bazar, Collage, Schola Cantorum y solistas como Anna Oxa, Alice, Luca Barbarossa y Rino Gaetano.

Al Bano y Romina Power, ganadores de San Remo con el hit "Felicitá"
Al Bano y Romina Power, ganadores de San Remo con el hit «Felicitá»Mondadori Portfolio – Mondadori Portfolio Editorial

Italia, mientras tanto, siempre encontró el reflejo de su imaginario colectivo en términos culturales en las cada vez más lujosas y brillantes veladas del festival. Dice Aldo Grasso en su magnífica historia de la televisión italiana que San Remo encarna la conciencia crítica de la sociedad italiana. Allí, cada año a fines de febrero, se consuma en la península un verdadero rito fundacional. “Medio país pegado a la pantalla, canciones más o menos insensatas y una oportunidad ideal para hablar mal (para liberarse) del propio festival, de las canciones y de la televisión”.

En palabras de Grasso, el Festival de San Remo sigue funcionando para Italia como una previsible rutina anual (todos saben cuándo empieza, cuándo termina y cuáles son sus reglas) que funciona al mismo tiempo como un verdadero acontecimiento mediático.

Visto desde esta perspectiva, el Festival de San Remo presenta las mismas características de cualquier transmisión especial de un hecho extraordinario o fuera de lo común, desde la participación del seleccionado italiano de fútbol en algún torneo importante hasta la coronación de un nuevo Papa. Hubo casos en los que el horario de los partidos de la Nazionale azzurra debieron adaptarse a los tiempos de San Remo.

Vista aérea del Casino de San Remo, primera sede del festival
Vista aérea del Casino de San Remo, primera sede del festivalMarka – Universal Images Group Editorial

San Remo nació, como tantas otras ideas audiovisuales exitosas aquí y en el mundo, de una experiencia radiofónica. La sede de la celebración inaugural fue el elegante casino de esa localidad de la costa de la región de Liguria, una de las primeras que se vislumbran a lo largo de la Riviera italiana cuando se emprende desde la Costa Azul de Francia ese espléndido viaje en tren con las vías casi tocando la orilla del Mediterráneo.

Imponente

El Casino de San Remo recibió al festival hasta 1977, cuando se mudó a su sede actual en el Teatro Ariston, cuya minúscula fachada puede engañar de entrada al visitante. Sucesivas reformas ampliaron su capacidad hasta los 2000 espectadores y las noches del festival, como queda a la vista en la pantalla de TV, el lugar adquiere un brillo casi imponente: el escenario amplísimo, un espacio apreciable y muy bien dispuesto para la orquesta y los jurados, la tribuna para el público diseñada con la perspectiva perfecta de todo lo que ocurre.

En su etapa inicial, el Festival de San Remo transcurría en una sola velada, con cena y espectáculo. La RAI no tardó en tomar nota del potencial de la celebración y comenzó a asumir todas las responsabilidades de la organización. Llegó un momento, como señala Grasso, que San Remo llegó a perder todo su sentido originario como festival de la canción para convertirse en una verdadera exhibición del potencial sin techo que ofrecía la televisión de los años 60.

Una imagen de Stevie Wonder en 1969, cuando era un joven prodigio de la música y se presentó en San Remo
Una imagen de Stevie Wonder en 1969, cuando era un joven prodigio de la música y se presentó en San Remo

Esa muestra de poder sigue hasta hoy, con un promedio anual de entre 10 y 11 millones de espectadores (son datos de la edición 2025) siguiendo cada noche del festival, como si la TV quisiera demostrar durante esas cinco noches que sigue gozando de buena salud en esta época de aparente ocaso y registros de una rápida sustitución por el streaming.

De la todavía poderosa RAI surgieron los recursos que permitieron a lo largo de las últimas tres décadas un multitudinario desfile de grandes estrellas internacionales acompañando cada noche de competencia. Por San Remo pasaron ininterrumpidamente desde 1981, entre muchísimos otros, Charles AznavourDire StraitsBarry WhiteVan Halen, los Bee GeesKiss, ScorpionsPeter GabrielToquinhoElton JohnChico BuarqueRicky MartinDepeche ModeJoan Manuel SerratLiza MinnelliTina TurnerRod StewartPhil CollinsMadonnaJuan Luis GuerraStingDuran DuranBruce SpringsteenShakiraCeline Dion y Bon Jovi. El jurado oficial también contó con nombres ilustres y llegó a ser presidido nada menos que por Luciano Pavarotti y Ennio Morricone.

Hasta 1972, las reglas invitaban a los cantantes locales a presentar sus canciones en competencia acompañados por figuras extranjeras. Así Roberto Carlos ganó en 1968 con “Canzone per te”, a dúo con Sergio Endrigo. Y el legendario Gino Paoli cantó en 1964 “Ieri ho encontrato mia madre” con el chileno Antonio Prieto.

Todavía se recuerda la actuación de Stevie Wonder (por entonces un prodigio juvenil que se presentaba como Little Stevie Wonder) junto a la consagrada Gabriella Ferri en 1969. También en esos años llegaron a San Remo con el mismo propósito Paul AnkaLouis ArmstrongCherPat Boone, Dionne Warwick y Shirley Bassey. Y gracias a esa misma iniciativa pasó a la historia el “Che sará” de José Feliciano, popularísimo tema que décadas después Diego Torres sumaría a su repertorio con título y letra en español.

Una variante de esa fórmula se ensayó en 1989, cuando el festival propuso que solistas extranjeros interpretaran en una misma noche versiones de cada una de las canciones de la competencia oficial. Ese año le tocó a Valeria Lynch cantar “Quisiera” como equivalente en español del “Vorrei” original interpretado por el calabrés Mino Reitano.

Gió Di Tonno y la argentina Lola Ponce en un momento de la triunfal interpretación de San Remo que compartieron en 2008
Gió Di Tonno y la argentina Lola Ponce en un momento de la triunfal interpretación de San Remo que compartieron en 2008Elisabetta Villa – Getty Images Europe

Fue la primera muestra de una presencia argentina que resulta escasa si la miramos desde la perspectiva del gran recorrido histórico del festival. El hecho más destacado se produjo en 2008 cuando nuestra compatriota Lola Ponce y el italiano Gió di Tonno ganaron la competencia oficial con la canción “Colpo di fulmine”. Tres años después, la modelo y animadora argentina Belén Rodríguez, de larga carrera en el espectáculo italiano, bailó junto a Miguel Angel Zotto y Tango Argentino.

Después de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina que están por culminar, Italia volverá a paralizarse y concentrar su atención durante cinco días, a partir del martes, con todo lo que pase en San Remo.

Laura Pausini regresa a San Remo como una de las conductoras del festival que comienza el próximo martes
Laura Pausini regresa a San Remo como una de las conductoras del festival que comienza el próximo martes

Laura Pausini, que inició su exitosa carrera al ganar en San Remo de la competencia de nuevos valores en 1993, será este año la conductora junto al experimentado Carlo Conti. La competencia tendrá varias instancias a lo largo de estas cinco noches junto a sucesivos veredictos de un triple jurado (medios, radio y público) y una velada especial (la quinta noche) en la que cada participante interpretará su canción junto a grandes estrellas locales o internacionales.

Iva Zanicchi, una de las grandes intérpretes de San Remo, en el festival de 1969
Iva Zanicchi, una de las grandes intérpretes de San Remo, en el festival de 1969

En esa noche, por ejemplo, volverá al escenario nuestra compatriota Belén Rodríguez con una versión de “Baila morena”, de Zucchero. Cada emisión contará además con la presencia de artistas invitados, una lista todavía incompleta (se espera alguna sorpresa) que este año incluye a Eros RamazzottiAlicia Keys y Andrea Bocelli.

A excepción de la histórica Patty Pravo, que a los 77 años participa por undécima vez del festival, todos los competidores de San Remo 2026 son casi desconocidos para el público argentino. Pero reencontrarse con el festival a partir del próximo martes a través de la pantalla será una oportunidad ideal para hacer memoria y comprobar una vez más que la televisión del pasado, del presente y del futuro también está hecha de música.

Fuente: Marcelo Stiletano, La Nacion