Franz Ferdinand: “Siempre hay que seguir adelante”

La banda escocesa se presentará este jueves en C Art Media y el 14 en Cosquín Rock

El grupo interpretará canciones de “The Human Fear”, su último disco, además de hacer una síntesis de su trayectoria.

Cuando Franz Ferdinand se suba al escenario de C Art Media (Corrientes 6271) este jueves 12 de febrero, a las 20 hs, tendrá que ver cómo hace para salir del lío en el que se metió en su anterior desembarco local. Y es que dejó la vara demasiado alta, a partir de un show tan intenso que le subió aún más la temperatura a esa calurosa noche de primavera. Era la única manera de reconciliarse con sus fans argentinos, decepcionados con el rumbo musical que tomó la banda escocesa en los últimos años, lo que se reflejó la magra convocatoria que tuvo su actuación en la sala Museum, previo a la pandemia. Si en ese memorable estadio Obras Sanitarias, de noviembre de 2024, tantearon el temperamento de su performance en la antesala de la salida de su nuevo disco, The Human Fear (2025), esta vez vienen a presentarlo.

“Estamos muy contentos con el nuevo disco”, afirma al otro lado del zoom, desde su hogar, el bajista Bob Hardy. “Lo que demostró aquel recital al que hacés referencia fue que el grupo encontró el lugar en el que realmente tenía que estar. Eso también se nota en la energía del álbum, que grabamos como si se tratara de un show en vivo. Y para nosotros representar esa esencia fue muy importante, al punto de que nos ayudó a encarar los recitales que hicimos luego. Cuando fuimos a Buenos Aires la última vez, recientemente habíamos salido del estudio, y trajimos esa misma vibra con nosotros. Si bien en esa ocasión nos enfocamos en tocar los hits de la banda, y alguno que otro tema nuevo, ahora haremos una síntesis de todos nuestros discos, incluyendo las canciones más recientes (los británicos repetirán el 14 de febrero, pero en Cosquín Rock)”.

A pesar de que nunca publicó un disco realmente malo, el quinteto, a poco de convertirse en el nuevo Duran Duran o Pulp, abandonó en The Humar Fear el aburguesamiento al que invita el indie sleaze (mezcla de indie, new wave o grunge con humor caótico) para explorar el terror y la emoción. Es por eso que se inspiró en la artista visual húngara Dóra Maurer para traducir todas esas sensaciones en las 11 canciones que constituyen el repertorio, en las que el synth pop, el post punk e incluso el EDM tienen ese sabor a viñetas sardónicas o al cine noir. “Creo que el disco ha sido muy bien recibido, y todos los shows hasta el momento fueron fantásticos”, explica el también cofundador de Franz Ferdinand. “Es muy bueno ver a la gente cantando las nuevas canciones, en especial el público joven, que no había nacido cuando empezamos a tocar”.

Entre el antecesor, “Always Ascending”, y este disco pasaron siete años, extendiendo por primera vez la franja de tiempo que suele distanciar a un álbum suyo del otro. ¿Qué pasó en el medio?

-La razón, en parte, fue el covid. Eso hizo que las cosas se detuvieran mucho. Pero en el medio sacamos la canción “Hits to the Head” (está incluida en el homónimo álbum de grandes éxitos que publicaron en 2022). Si no suceden más pandemias, cosa que espero que no vuelva a pasar jamás, intentaremos no demorarnos otros siete años en sacar un disco.

El título del álbum (en español significa “El miedo humano”) cobra cada vez más fuerza, teniendo en cuenta lo que viene aconteciendo en los dos últimos años, con Trump intentando crear su propio nuevo orden. ¿Encontrás relación entre la razón por la que eligieron ese nombre y la actual realidad mundial?

-La verdad es que no lo sé. Por más que intento no pensar en ese vínculo, no deja de llamarme la atención. Obviamente, es un momento cargado de mucha ansiedad, con un montón de situaciones políticas sucediendo en todo el mundo, en simultáneo. Una de las canciones de nuestro nuevo disco se llama “Audacious” (“Audaz”), y trata de cuando parece que todo se está cayendo, y no tenés fuerza para continuar. En ese caso, lo más “audaz” que podés hacer es seguir adelante. Ése es el mensaje más importante que tenés que dar en este momento. Por más que las cosas parezcan muy oscuras, hay que seguir. No existe otra opción.

En diciembre, en el último paso de Primal Scream por la ciudad, Boby Gillespie, líder de la banda escocesa, le dijo a este medio que su apoyo a Palestina, a causa del genocidio que padece, tiene que ver con la defensa de los derechos humanos. Lo que además le recordó la histórica resistencia de Escocia contra la colonización inglesa. ¿Coincidís con ese paralelismo?

-Es un tema bastante complicado lo de la dominación inglesa sobre los escoceses. Sin embargo, no me parece viable comparar lo que padecen los palestinos con la sensación que se tiene en Escocia al ser controlada por Londres. También me es muy difícil hablar de esto porque soy inglés, pero vivo en Escocia desde que soy adolescente. Por más que apoyé la salida de Escocia del Reino Unido en el último referendo que se hizo ( data de 2014), para serte honesto me parece que no sucederá. Al menos por el momento.

-¿Tomaron posición con respecto a la relación de Spotify con la industria bélica y ICE?

-Por ahora, no tenemos planes de salir de Spotify. Me parece que el streaming ha sido beneficioso para los artistas. Pero si otra banda quiere emitir un juicio político acerca de esta plataforma, tiene que manifestarse. Como consumidor, es increíble estar conectado con la historia de la música en un dispositivo que llevás en tu bolsillo. Aunque en el caso de los músicos, es necesario que haya una reevaluación en la distribución del dinero que viene del streaming. Nosotros debemos tener mayor control sobre eso.

En este mundo de izquierdas y derechas, a los artistas se les pide cada vez más que planten su postura ideológica. ¿Cómo lleva Franz Ferdinand esa exigencia?

-En lo personal, a mí me gusta hablar de política. Creo que es bastante obvio, si conocés a Franz Ferdinand, dónde estamos parados políticamente. Pero no le voy a decir a la gente que escucha nuestra música lo que debe pensar o no. No dudo sobre la capacidad de los demás de poder establecer sus propios criterios. Pienso que mi ideología no tiene por qué ser relevante para el otro, al momento de hablar de música.

-Por manifestar sus ideas en escena, al rapero Mo Chara, de la banda irlandesa Kneecap, se lo acusó de terrorismo en Inglaterra ante un tribunal. Aunque luego se lo exculpó. Se llegó a un punto sin retorno donde los músicos son censurados sólo por opinar. Y la industria es cómplice. Nadie imaginó un futuro así, ¿no?

-Es muy loco lo que les pasó, pero por suerte la Justicia les dio la razón. Kneecap apeló por la libertad de expresión, y fueron muy valientes al hacerlo. Estuvieron a la altura, definitivamente. Todavía creo en la libertad de expresión.

Fuente: Página12