Medio siglo de Frampton Comes Alive!, el disco en vivo más vendido de la historia

El álbum de Peter Frampton apareció a comienzos de 1976 y se volvió un hito cultural. En EEUU, alcanzó el estatus de disco de oro en apenas 16 días.

El 15 de enero se cumplieron 50 años del lanzamiento de Frampton Comes Alive!, el álbum en vivo de Peter Frampton que no solo transformó la carrera del músico británico, sino que redefinió el alcance comercial del rock grabado en directo. Medio siglo después, el disco sigue ostentando un récord difícil de igualar: es el álbum de concierto más vendido de la historia, con más de 13 millones de copias despachadas en su recorrido inicial.

La historia del álbum tiene un punto de inflexión decisivo. En el verano de 1975, Frampton, entonces con apenas 25 años y cuatro discos de estudio de rendimiento discreto, presentó a su sello A&M Records una mezcla de trabajo del material grabado en conciertos. Convencido de que el álbum debería ser simple, se sorprendió cuando Jerry Moss, cofundador de la compañía, pidió “el resto”. Entusiasmado con las versiones en vivo de canciones como Show Me the Way y Baby, I Love Your WayMoss impulsó la edición como doble LP. Aquella decisión sería crucial.

El impacto fue inmediato. En Estados Unidos, las 14 canciones del álbum alcanzaron el estatus de disco de oro en apenas 16 días. Temas que habían pasado casi inadvertidos en sus versiones de estudio se convirtieron en himnos radiales. Frampton pasó, de un día para otro, de ocupar lugares intermedios en festivales a tocar frente a multitudes de más de 100.000 personas, como ocurrió en el estadio John F. Kennedy de Filadelfia.

Antes de fenómenos como Saturday Night FeverBack in Black o ThrillerFrampton Comes Alive! llegó incluso a ser el álbum más vendido de todos los tiempos. El escritor David Quantick lo definió como “el bacon double-live cheeseburger que se comió al mundo”, una metáfora que sintetiza su omnipresencia cultural a mediados de los años setenta.

El éxito, sin embargo, tuvo un costo. La repentina fama global desbordó a Frampton, que se vio envuelto en una vorágine de giras, excesos y malas decisiones financieras. Encuentros con Elvis Presley, una invitación a la Casa Blanca por parte del presidente Gerald Ford y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood convivieron con un manejo caótico del dinero y una dependencia creciente de su entorno más cercano. Años después, el músico admitió que percibió “mucho menos de lo que la gente cree” por el álbum y que millones de dólares se perdieron en el camino.

La presión por grabar un sucesor a la altura fue otro golpe. En 1977 publicó I’m in You, un disco que, pese a debutar alto en las listas, marcó el inicio de su declive comercial. Ese mismo año, un grave accidente automovilístico en las Bahamas estuvo a punto de costarle la vida y dejó secuelas físicas permanentes.__IP__

Con el paso del tiempo, Frampton Comes Alive! se consolidó como algo más que un éxito de ventas: se convirtió en un símbolo de una era en la que el disco en vivo podía ser el centro del mercado y no un producto secundario. Frampton reflexionó en más de una ocasión sobre el papel que su imagen pública jugó en la popularidad del álbum, sin llegar nunca a una conclusión definitiva.

Cincuenta años después de aquel lanzamiento, el músico sigue en actividad y el álbum continúa siendo una referencia obligada en la historia del rock. Lejos de ser solo un fenómeno comercial, Frampton Comes Alive! permanece como testimonio de un momento irrepetible, cuando una noche tras otra sobre el escenario logró capturar, en vinilo, la electricidad de una generación.

Fuente: Noticias Argentinas