Volvió Soda Stereo: emoción, nostalgia y tecnología de punta en el Movistar Arena. Mirá los videos

Charly Alberti y Zeta Bosio revivieron la magia del trío en el espectáculo “Ecos”. Con un Gustavo Cerati en formato virtual, la primera de las diez funciones agotadas unió a distintas generaciones..

Y sucedió nomás. En tiempos de inteligencia artificial desenfrenada, donde a veces cuesta descifrar qué es real, la música fue la única verdad: regresó Soda Stereo. El trío volvió a sonar a pleno con su nuevo espectáculo Ecos este último sábado 21 de marzo en el Movistar Arena, abriendo una serie de diez funciones con localidades agotadas y una alfombra roja repleta de figuras que no quisieron perderse el hito.

¿Cómo es posible, si Gustavo Cerati nos dejó en septiembre de 2014? Uno cierra los ojos, los vuelve a abrir y allí están sobre el escenario, formados de izquierda a derecha como siempre: Gustavo, Charly y Zeta. Alberti y Bosio siguen fatigando la base rítmica en la batería y el bajo con la contundencia de siempre. Pero Gustavo está allí gracias a un despliegue técnico sin precedentes.

El «Hombre alado» en escena

Tecnología mediante, Cerati se convirtió en una presencia innegable. No es un simple holograma; es una imagen virtual que canta y toca en vivo con un nivel de realismo impactante. Las guitarras y las voces que suenan provienen de viejas pistas de audio (algunas de discos, otras inéditas), pero por el volumen y las frecuencias analógicas del bajo y la batería en el recinto, el cerebro y el cuerpo empiezan a creer en lo que ven.

El líder virtual toca diferentes guitarras (la emblemática Schecter azul, la Strato negra, la acústica en Un misil en mi placard) y hasta se lo ve en pantalla grande pisando los pedales de efectos.

Un viaje emocional para todas las edades

Para muchos de los más jóvenes que se apretujan en el campo, es la única oportunidad de «ver a Soda», esa banda de la que tanto escucharon hablar en casa. No se cuestionan demasiado lo que ven: es un aquí y ahora que los invita a saltar y cantar en tiempo presente.

Pero también están los históricos. Quienes tuvieron la oportunidad de ver a la banda en sus épocas de gloria saltan de sus butacas para desgañitarse cantando «Te llevaré hasta el extremo» de Juegos de seducción, comprobando que el legado sigue intacto.

No es un tributo, es Soda Stereo en vivo

El show arrancó con la canción Ecos y la emoción fue inmediata. Cuando el telón semitransparente se levantó en Hombre al agua, los gritos del público hicieron creer que era el mismísimo Cerati.

El espectáculo está concebido como un concierto real, no como un homenaje estático. El líder virtual hasta se dirige al público: «La espera terminó», dice su voz grabada. Y saluda a sus compañeros: «Hola, Zeta, Charly…».

Cabe aclarar que todo el audio del cantante es original y no inteligencia artificial, extraído de los históricos registros en vivo de la banda. Zeta y Charly ensayaron incansablemente sobre esas pistas para volver a ser la aplanadora que siempre fueron.

Sorpresas, «errores» y un final épico

El concierto tuvo detalles que le dieron una increíble sensación de frescura. En el arranque de Séptimo día, el Cerati virtual empezó con la guitarra, pero la banda no entró a tiempo. Se apagaron las luces, irrumpió un asistente con una linterna y recién ahí retomaron. ¿Equivocación real o un guiño guionado para humanizar el espectáculo? El efecto, en cualquier caso, fue pura magia de música en vivo.

El clima se enfrió levemente a la mitad, cuando los músicos dejaron el escenario para que sonaran Cuando pase el temblorZoom y Planeador solo con bellas imágenes en pantalla. Sin embargo, la temperatura volvió a subir hacia el cierre con Primavera 0Prófugos y el final inevitable cantado por todo el estadio con De música ligera.

Tras 19 canciones y casi dos horas, la sensación fue unánime: el legado sigue vigente sumando nuevas generaciones, y el futuro llegó hace rato con forma de trío.

Fuente: Los Primeros