
La histórica pieza, que perteneció al prócer argentino, será custodiada de manera exclusiva en el cuartel de Palermo tras el decreto firmado por el presidente Javier Milei. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable luego de que el Gobierno dispusiera el traslado del sable corvo.