Una auténtica invasión pacífica de flequillos, armonías vocales y guitarras Rickenbacker que convierte la ciudad de los Fab Four en una especie de parque temático beatle, aunque sin necesidad de colocar a Lennon, McCartney, Harrison y Starr dentro de una urna.
Organizado por el histórico Cavern Club, el festival tiene precisamente una de sus grandes virtudes en no quedarse encerrado entre cuatro paredes. Los conciertos y actividades salpican Liverpool y sus alrededores, desde el propio Cavern y el Cavern Pub hasta el Adelphi Hotel, Liverpool Philharmonic Hall, Epstein Theatre, St Peter’s Tavern o Port Sunlight. Durante una semana, músicos y aficionados llegados desde medio planeta toman calles, salas y algunos de los enclaves fundamentales de la historia del grupo.

Entre los regresos de esta edición destaca especialmente el de los argentinos Nube 9, una de las formaciones más prestigiosas del universo Beatle (y mi favorita), que volverán a Liverpool once años después de su anterior participación. Fundada en 2001 por Fernando Blanco y Lucrecia López Sanz, la banda ha construido una trayectoria que va mucho más allá del habitual grupo tributo: además de abordar el repertorio de The Beatles, ha dedicado espectáculos completos a diferentes álbumes y etapas y se ha adentrado extensamente en las respectivas carreras en solitario de Lennon, McCartney, Harrison y Starr. Este año celebrarán en Liverpool sus 25 años de carrera y los 60 años de Revolver.
Su regreso tendrá uno de sus momentos culminantes en Get Back – The Return of the Fab Four, espectáculo que se celebrará en el Liverpool Philharmonic y que reunirá cuatro formaciones internacionales que regresan a Beatleweek después de más de una década, además de Nube 9: los estadounidenses Apple Jam y los brasileños Clube Big Beatles y Gleeson Túlio.

Otro de los centros neurálgicos será nuevamente el Adelphi Hotel, escenario el domingo 30 de agosto de la tradicional Annual Beatles Convention, heredera de aquella primera convención organizada en Liverpool en 1977 por Bob Wooler y Allan Williams. Habrá música en directo, invitados vinculados a la historia del grupo, escritores, proyecciones, coleccionismo y, naturalmente, beatlemaníacos hasta debajo de las piedras.
Por sus escenarios han pasado a lo largo de las décadas nombres como Pete Best, Donovan, Tony Sheridan, Klaus Voormann, Pattie Boyd, Denny Laine, May Pang, The Quarrymen, Micky Dolenz o Mark Lewisohn, además de cerca de 900 bandas y artistas de medio centenar de países.
Casi sesenta años después del último concierto de The Beatles, Liverpool sigue demostrando durante una semana al año que la Beatlemanía nunca murió. Simplemente se hizo internacional y se ha convertido en una visita obligada para todos los fans de la banda que cambió la historia del rock.
Fuente: Ruta66

