Castillo Sniafa: la “maravilla” del conurbano que fue puro esplendor y hoy está devastada

Construida en Berazategui, la mansión tenía 32 habitaciones y estaba rodeada por un magnífico jardín con pileta y lagunas artificiales; hoy se encuentra en ruinas y más allá de cualquier salvación

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Hace 135 años comenzaba a edificarse una de las construcciones más lujosas de la zona sur bonaerense: la Mansión Ayerza, en Plátanos, Berazategui. La impactante propiedad, popularmente conocida como Quinta Grande, Castillo Ayerza o Castillo Sniafa, experimentó más de 60 años de esplendor, con un séquito de empleados domésticos y jardines diseñados con plantas, árboles exóticos, cisnes, peces, caballos y estatuas.

Pero, tras 20 años de abandono, un incendio terminó de destruir la residencia, y en la actualidad el inmueble es una auténtica ruina.

La mansión durante su época de esplendor

La mansión durante su época de esplendor

“No existe la posibilidad de poner la mansión en valor, porque es una ruina arquitectónica”, dice a LA NACION Liliana Porfiri, directora de Patrimonio y Políticas de Identidad de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Berazategui, quien trabaja desde hace 25 años en esa área.

La funcionaria señala que, para poder realizar una restauración de la propiedad, la pieza debería guardar un porcentaje de originalidad, algo que debido al incendio no fue posible.“La Mansión Ayerza guarda una historia maravillosa y como tal, uno la sigue recuperando desde otro lugar”, completa.

Hace 135 años comenzaba a edificarse una de las construcciones más lujosas de la zona sur bonaerense: la Mansión Ayerza, en Plátanos, Berazategui. La impactante propiedad, popularmente conocida como Quinta Grande, Castillo Ayerza o Castillo Sniafa, experimentó más de 60 años de esplendor, con un séquito de empleados domésticos y jardines diseñados con plantas, árboles exóticos, cisnes, peces, caballos y estatuas.

Pero, tras 20 años de abandono, un incendio terminó de destruir la residencia, y en la actualidad el inmueble es una auténtica ruina.

La mansión durante su época de esplendor
La mansión durante su época de esplendorFacebook Comisión Est Hist Berazategui

“No existe la posibilidad de poner la mansión en valor, porque es una ruina arquitectónica”, dice a LA NACION Liliana Porfiri, directora de Patrimonio y Políticas de Identidad de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Berazategui, quien trabaja desde hace 25 años en esa área.

La funcionaria señala que, para poder realizar una restauración de la propiedad, la pieza debería guardar un porcentaje de originalidad, algo que debido al incendio no fue posible.“La Mansión Ayerza guarda una historia maravillosa y como tal, uno la sigue recuperando desde otro lugar”, completa.

La propiedad en la actualidad
La propiedad en la actualidadbafilm.gba.gob.ar

Hace un mes, el Castillo Sniafa se consagró como de una las 8 maravillas del conurbano bonaerense relevadas por la cuenta The Walking Conurban y sus desoladoras imágenes impactaron a todos.

Una residencia de verano

Cuando Alfonso Ayerza se casó con Helena Jacobé Iraola, inmediatamente se propuso organizar su “casa de veraneo” y el lugar elegido fue Berazategui. La zona era familiar para el terrateniente, quien solía cazar allí dado que, desde hacía tiempo, mantenía vínculos con los Pereyra Iraola, quienes ya tenían algunas estancias en la región.

Las hormigas comenzó a construirse en 1886
Las hormigas comenzó a construirse en 1886Archivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

Entonces, en 1886 Alfonso compró 140 hectáreas próximas a la estación ferroviaria, y así nació la estancia “Las hormigas”,que tardó 20 años en adquirir su aspecto final y que lleva su nombre por la proliferación de estos insectos que había en el lugar.

La familia Ayerza, junto al nieto César Bustillo, en Las hormigas
La familia Ayerza, junto al nieto César Bustillo, en Las hormigasArchivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

La mansión fue edificada por el arquitecto Joaquín Belgrano y, aunque no está confirmada la cantidad de metros cuadrados, se estima que en su época de esplendor medía 800 metros cuadrados. Se trata de una casa de tres plantas con “comodidades” y detalles ornamentales, como frentes de mármol y escaleras con maderas “extraordinarias”. De acuerdo con el libro Don Gregorio, de Ana María de Mena, citado en una tesis de la Universidad de La Plata, el casco de estilo francés tenía 32 habitaciones, baños, cocina y dependencias.

La edificación de la propiedad inició en 1887 y recién alcanzó su estructura final entre 1908 y 1910. “En esos años fueron incorporando construcciones según las necesidades, como las dependencias de servicio, los anexos, los galpones y la pileta”.

El casco de Las hormigas
El casco de Las hormigasArchivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

La casa tenía un sector para la familia Ayerza y detrás, un cuerpo para el personal de servicio. El staff ascendía a 30 empleados con trabajos puntuales, que vivían en la mansión, a los que se le sumaba una variedad de técnicos para otro tipo de tareas.

El diseño de los jardines

“Además de su capacidad como emprendedor y estanciero, Alfonso era un impulsor grande por lo estético y personalmente se ocupaba del diseño y del espacio”,describe Porfiri. Además de la imponente mansión estilo francés, el estanciero se dedicó a planear el terreno del predio, que parquizó con lagunas artificiales, plantas exóticas y animales.

Blanca Ayerza de Bustillo desde un balcón en Las hormigas
Blanca Ayerza de Bustillo desde un balcón en Las hormigasArchivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

“Hizo diseñar la forestación con la expresa intención de dejar dos claros entre las arboledas para poder ver, desde su casa, la Iglesia Santa María de Hudson y, hacia el otro lado, la iglesia Nuestra Señora de Luján en Villa España, en Berazategui”, observa Porfiri y añade que la familia era muy religiosa. Incluso, iban a misa diariamente y colaboraban con la comunidad para la organización de las fiestas patronales.

Para su parque, el patriarca hizo traer bulbos y plantas del exterior a las que se dedicaba a criar y estudiar. La variedad de especies florales era inmensa, así como la cantidad de árboles plantados, que sobreviven hasta la actualidad. Había eucaliptos, cedros, araucarias, pinos, cipreses, plátanos orientales y un árbol de cristal.

En 1949 la mansión fue adquirida por la empresa textil Sniafa
En 1949 la mansión fue adquirida por la empresa textil Sniafacaela.com.ar

El diseño del parque se pensó para que hubiera espacios de jardines autónomos con coronas de novias y mantos de violetas, entre otras flores, además de pérgolas con rosales para visualizar y sitios para hacer recorridas. El predio incluía también pépinière, donde se cultivaban especias y se realizaba el cuidado particular de las plantas.

Asimismo, Alfonso construyó una pileta con pérgolas y lagunas artificiales que dotó con cisnes, peces de colores, patos exóticos y estatuas. Hasta se hizo traer réplicas formales de grandes obras de Europa, como la una réplica de La Venus de Milo que colocó en el arroyo Conchitas, que surcaba sus tierras. “La gente le decía ‘el arroyo encantado’. Era un ambiente natural hermosísimo, donde había paseos en bote, porque había un embarcadero”, detalla Porfiri.

La réplica de La Venus de Milo
La réplica de La Venus de MiloFacebook Plátanos, Partido de Berazategui

El amor por las plantas y los animales que sentía Alfonso, a quien apodaron Jam, porque solía carraspear la garganta, quedó impregnado en todos los rincones de “Las hormigas” y en los relatos escritos de sus familiares. Incluso uno de sus nietos, César Bustillo, guardó en un libro una hoja de roble que decía: “Hoja de roble que Jam me regaló cuando plantamos el roble en ala este de la casa. Mide 12 metros y me dijo mi abuelo que él no lo iba a ver, pero yo sí”.

Alfonso es considerado un visionario. “Tiene esta iniciativa para generar un establecimiento que le permitiese disfrutar con su familia de una mansión francesa en medio de La Pampa. La construcción es impresionante. Al mismo tiempo, busca desarrollar un establecimiento ganadero con haras, con la introducción de caballos árabes para su cría”, sostiene Porfiri. En la estancia se criaban gallinas, vacunos y caballos árabes, y sus animales los llevaron a participar de las Exposiciones de Palermo, donde ganaron premios.

La mansión no puede ser recuperada
La mansión no puede ser recuperadabafilm.gba.gob.ar

“Las hormigas”, además, era productiva. Allí se hacían desde lácteos hasta chacinados.

La meticulosidad: clave para el esplendor de la mansión

La familia Ayerza pasaba largas estadías en la estancia. Alfonso y Helena tuvieron ocho hijos, con quienes se instalaban en la mansión para las fiestas, y luego se retiraban en Pascuas. La mansión funcionaba como una quinta veraniega.

La vista de la pileta
La vista de la piletaArchivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

Si bien durante todo el resto del año la familia vivía en Buenos Aires, el patriarca realizaba un minucioso seguimiento diario de lo que sucedía en su casa de Plátanos. De hecho, solía enviarle al mayordomo que se quedaba viviendo allí a modo de casero, Gregorio Serventi, detalladas cartas con indicaciones que enviaba en el tren. La precisión y el interés para que todo lo que sucediera en “Las hormigas”fuera según su deseo se pueden leer en las misivas.

Carta de Alfonso Ayerza para Gregorio Serventi, con detalles sobre cómo proceder para el cuidado de los jardines
Carta de Alfonso Ayerza para Gregorio Serventi, con detalles sobre cómo proceder para el cuidado de los jardinesArchivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

En una, por ejemplo, el estanciero le escribe para describir cómo debe realizar los injertos de las rosas. “Además de explicarle cómo hacerlo, le dibujó la manera exacta”, expresa Porfiri, quien tuvo acceso al material documental.

En las encomiendas, Alfonso enviaba semillas y bulbos, e indicaciones sobre cómo reforzar el embarcadero en la laguna artificial que había instalado. En otras cartas, puntualizaba la cantidad de alambre y los kilos de clavos que necesitará Serventi para levantar una estructura. “Le dice: ´Fíjese que la otra vez mandé y no alcanzó, pero la cuenta estaba bien hecha´, porque tenía una contabilidad minuciosa de todo”, afirma.

Alfonso Ayerza
Alfonso AyerzaArchivo digital Museo Taller César Bustillo- Municipalidad de Berazategui

La meticulosidad de Alfonso queda evidenciada en cómo lo obsesionaban las huellas de los carruajes en los senderos de su propiedad. “A los cocheros, cuando los coches iban vacíos, los obligaba a correrse del camino de acceso al casco, que estaba cubierto con conchilla, hacia el pasto, para no dejar marcas. No aceptaba ver surcos en el camino. Entonces, cuando recorría el parque con visitantes ilustres, ya estaba todo en condiciones”, describe Liliana.

Inicio de la decadencia

Tras la muerte de Alfonso en 1942, su hija mayor, Blanca, heredó la mansión. La mujer estaba casada con el arquitecto Alejandro Bustillo,y la pareja intentó, durante un tiempo, seguir adelante con la estancia. Pero finalmente decidieron deshacerse del lugar y lotear el predio.

En los primeros años del siglo XIX la mansión fue usurpada
En los primeros años del siglo XIX la mansión fue usurpadacaela.com.ar

Blanca y Alejandro se quedan con parte del terreno, en tanto que “Las hormigas”es vendida a los jesuitas, quienes tenían intenciones de organizar allí un campo de deportes. Pero en esa época, los accesos a la zona eran ferroviarios o por caminos dificultosos y el proyecto de los religiosos no prospera, por lo que deciden volver a poner en venta la estancia.

La mansión quedó completamente arruinada por el fuego
La mansión quedó completamente arruinada por el fuegocaela.com.ar

El predio fue adquirido en 1949 por la empresa textil Sniafa, quienes deciden conservar el casco de la estancia, aunque sin mantenimiento. Además, el espacio verde comienza poco a poco a contaminarse por los materiales utilizados por la firma. “Ahí se genera un impacto ambiental enorme, porque se comienza a contaminar el arroyo”. Para completar la decadencia, en 1981 la empresa cerró y Sniafa abandonó el campo.

A partir de 2000, el espacio comenzó a sufrir cada vez más deterioros. Tras la crisis de 2001, el casco de estancia fue intrusado y la propiedad quedó devastada. Sin embargo, lo peor aún estaba por llegar: en 2002 hubo un incendio que terminó de destruir la histórica construcción.

El porcentaje de pie que quedó de la mansión es muy pequeño
El porcentaje de pie que quedó de la mansión es muy pequeñoFacebook @rdqargentina

Alrededor de esos años, la administración provincial adquirió la propiedad con la intención de recuperarla, pero ningún proyecto prosperó, hasta que finalmente fue adquirida por el municipio.

Actualidad

En 2004 se fundó en el predio el polo industrial de Berazategui y parte de los jardines se pusieron a disposición de la comunidad para un centro de recreación.

A principios de la década de 2000, un incendio arrasó con la mansión
A principios de la década de 2000, un incendio arrasó con la mansióncaela.com.ar

En la actualidad, la propiedad de lo que fue Las hormigas está en ruinas, pero de las dependencias y construcciones que se fueron agregando, aún se conserva la pileta, que hoy forma parte del complejo Los Privilegiados.

La pileta y las pérgolas de la mansión se conservan hasta la actualidad, donde se les dio un uso público
La pileta y las pérgolas de la mansión se conservan hasta la actualidad, donde se les dio un uso públicobafilm.gba.gob.ar

Aún es posible ver en pie las columnas alrededor del natatorio, que fueron construidas por Alfonso y disfrutar de la forestación plantada por él.

En la actualidad, el predio funciona como Complejo Municipal Los Privilegiados
En la actualidad, el predio funciona como Complejo Municipal Los Privilegiadosbafilm.gba.gob.ar


Fuente: Catalina Bontempo, La Nación