Después de haber bajado el telón de su gira despedida en 2023, KISS ya tiene lista su próxima mutación: una serie de shows con avatares digitales que debutarían en Las Vegas en 2028, en lo que la propia banda describe más como una “experiencia” que como un concierto tradicional.
El proyecto —desarrollado junto a la compañía sueca Pophouse Entertainment, responsable del espectáculo ABBA Voyage— llevará al grupo a una nueva dimensión: versiones digitales hiperrealistas de sus integrantes, creadas a partir de captura de movimiento y tecnología de efectos visuales de primer nivel.
En el último tiempo, distintas experiencias empezaron a tensionar la idea tradicional de “presencia” en el escenario. En Argentina, por ejemplo, el proyecto Soda Stereo Ecos propuso una relectura del legado de Soda Stereo combinando músicos en vivo con la voz y la imagen de Gustavo Cerati. Algo similar —aunque desde otro ángulo— ocurre con Carl Palmer y su proyecto ELP Legacy, donde el baterista toca en vivo acompañado por proyecciones de Keith Emerson y Greg Lake, generando un cruce entre concierto y archivo histórico que busca mantener activa la identidad de Emerson, Lake & Palmer (se podrá experimentar el 29 de mayo en Buenos Aires).
Según Gene Simmons, el objetivo de los shows de avatares de KISS es ir más allá de la realidad virtual tradicional: “No será un show, será una experiencia”, capaz de involucrar todos los sentidos. En esa línea, el espectáculo no solo repasará los clásicos, sino que también incluirá material inédito. “Tenemos canciones nuevas listas”, adelantó Simmons, confirmando que la banda seguirá produciendo música incluso en esta nueva etapa digital.
Por su parte, Paul Stanley destacó el salto tecnológico respecto a intentos anteriores con hologramas: los avatares no serán caricaturas ni recreaciones estilizadas, sino representaciones fieles que permitirán que la banda “permanezca joven para siempre”.
El concepto ya tuvo un primer adelanto en el último show de KISS en el Madison Square Garden, donde aparecieron versiones digitales de la banda con estética casi superheroica. Pero lo que llegará en 2028 promete ser mucho más ambicioso: una especie de parque temático sensorial con fuego, efectos físicos y narrativa visual expandida. Cabe recordar que la banda vendió su catálogo, imagen y derechos por más de 300 millones de dólares.
Fuente: Rollingstone

