Los rockeros que siguen girando (y rompiéndola) después de los 80

Bob Dylan, Neil Young, Paul Simon, George Clinton, Paul McCartney y otras leyendas demuestran que la edad es apenas un detalle cuando llega la hora de subirse a un escenario

Algunos de los mejores conciertos del planeta hoy están a cargo de músicos que llevan más tiempo en la ruta que nadie. Los más resistentes ya pasaron los 80: Bob Dylan, Neil Young, George Clinton, Paul McCartney. Son artistas para quienes tocar no es una profesión, sino una forma de vida. Siguen girando por la década de 2020 porque es ahí donde se sienten en casa, y porque ya no tienen razones para guardarse nada para mañana. Hace tiempo que dejaron de preocuparse por disimular las grietas de sus voces o las marcas de los años en sus rostros. Eso es para los jóvenes. Ellos exhiben sus voces octogenarias como si fueran cicatrices de guerra.

Dylan sigue siendo un modelo de cómo mantenerse vigente: canta lo que se le da la gana, con la energía que tenga disponible en cada noche y con ese gruñido inconfundible de sus 85 años. Durante todo el verano se mostró imponente, incorporando versiones de Bo Diddley y Charlie Rich acompañado por una rotación de guitarristas de jazz de altísimo nivel como Julian Lage, Jad Tariq y Joel Paterson.

Pero incluso Dylan parece un principiante al lado de Willie Nelson. A los 93 años, el legendario cantante de country permanece sentado durante sus conciertos, aunque sigue tocando su guitarra inconfundible con unos dedos que todavía conservan su fuerza. Cuando ya no alcanza ciertas notas, simplemente recita las canciones sin perder ni un poco de carácter. Verlo atravesar “Funny How Time Slips Away”, un clásico que escribió hace más de seis décadas, no es solamente inspirador: es casi una provocación. Como si preguntara al público: “¿Y vos qué estás haciendo con el tiempo que se te escapa?”.

George Clinton pasó el año pasado recorriendo escenarios para celebrar la magia de Parliament-Funkadelic. Para su gira de 2026 incluso construyó una nueva Mothership para aterrizar sobre el escenario, ya que la original descansa actualmente en el Smithsonian.

Paul Simon, por su parte, había anunciado su retiro en 2018 debido a sus problemas de audición. Sin embargo, regresó sorpresivamente el año pasado al explicar que los avances tecnológicos finalmente le permitían escucharse de nuevo sobre el escenario. Desde entonces viene ofreciendo conciertos especialmente emotivos, centrados en el material que más le interesa hoy: su álbum Seven Psalms, editado en 2023. La experiencia terminó siendo mucho más significativa que una simple colección de viejos éxitos. También resulta conmovedor escucharlo reinterpretar temas menos conocidos de los años ochenta como “Rene and Georgette Magritte with Their Dog After the War”, una canción que hoy se encuentra más alejada en el tiempo de los ochenta que lo que la Segunda Guerra Mundial estaba de la fecha en que fue escrita.

Otro que sigue en gran forma es Van Morrison, que acaba de cumplir 81 años. En sus giras recientes apostó por repertorios centrados en antiguos clásicos del blues, música que parece inspirarlo mucho más que volver a cantar “Brown Eyed Girl” por enésima vez.

El histórico miembro de The Beach BoysAl Jardine, también viene asumiendo riesgos artísticos al llevar a escena Love You, uno de los discos de culto más queridos del grupo. Rod Stewart, fiel a su estilo, extendió durante más de un año su gira de despedida, demostrando una vez más que nunca fue alguien dispuesto a decir adiós demasiado rápido.

Micky Dolenz todavía alcanza las notas altas de “The Porpoise Song”, mientras que Ringo Starr convierte cada show de su All-Starr Band en un despliegue constante de energía. Si no está detrás de la batería, está bailando. Lo más asombroso es que, cuando era chico, sus problemas de salud hacían dudar incluso de que llegara a la adultez. Hoy sigue recorriendo escenarios a los 86 años.

Y después está Paul McCartney, que dejó a todos boquiabiertos con sus fechas norteamericanas del año pasado. Nadie termina de entender por qué sigue exigiéndose tanto, ofreciendo shows maratónicos con un entusiasmo casi sobrehumano. Pero sigue encontrando nuevas maneras de desafiarse. Uno de los mayores encantos de sus conciertos es ver cuánto le cuesta abandonar el escenario cuando llega el final. Ojalá todos pudiéramos odiar algo tanto como McCartney odia terminar un show.

Neil Young llega después de un par de años demoledores en vivo, primero junto a Crazy Horse y luego con los Chrome Hearts. Aunque canceló gran parte de sus conciertos programados para 2026, alegando simplemente que necesitaba un descanso, regresó a los escenarios este otoño.

Los Rolling Stones, en cambio, tuvieron que archivar sus planes de gira. Claro que no cualquiera puede ser un fenómeno biológico como Mick Jagger, que a los 83 años se mueve mejor que la mayoría de la gente varias décadas más joven. Tampoco es casualidad: hijo de un profesor de educación física, Jagger se tomó muy en serio su preparación física mucho antes que la mayoría de las estrellas de rock.

Stevie Nicks, cerca de cumplir 78 años, atraviesa uno de los momentos más exitosos de toda su carrera. Pasó buena parte del año pasado agotando entradas en arenas y disfrutando plenamente de su estatus de leyenda.

Los ex Rush Geddy Lee y Alex Lifeson, con 73 años, parecen casi adolescentes en esta compañía. El dúo había abandonado las giras una década atrás, incluso antes de la muerte de Neil Peart, por lo que su regreso triunfal este año fue una de las noticias más celebradas por los fanáticos.

“Alex y yo hicimos una profunda búsqueda interior”, dijo Lee en octubre. “Y llegamos a la conclusión de que extrañamos muchísimo esto”.

Una frase que resume perfectamente por qué estos veteranos siguen volviendo a la ruta.

Porque, al final, ninguno de estos músicos está girando para revivir el pasado. Regresan porque arriba del escenario es donde se sienten vivos. Y precisamente por eso siguen siendo tan buenos en lo que hacen. Como resumió Neil Young hace muchos años: para los músicos y para los buscavidas, esta noche sigue siendo la noche.

Esta nota forma parte de la serie Reasons to Love Rock, de Rolling Stone US, dedicada a los sonidos, tendencias, escenas y artistas que generan entusiasmo sobre el rock en 2026.

Fuente: Rollingstone