San Andrés de Giles batió el récord nacional del salame más largo: midió 501,66 metros

Fue el fin de semana en la Fiesta Chacinar 2026, que se desarrolló en esa localidad bonaerense. Noemí Meretta, de La Vasquita, la fábrica que lo hizo, contó a Cadena 3 los secretos de la elaboración.

San Andrés de Giles se convirtió en el epicentro de un hito gastronómico al arrebatarle a Tandil el récord del salame más largo del país.

En el marco de la quinta edición de la fiesta Chacinar, se presentó el pasado fin de semana una pieza de 501 metros con 66 centímetros, superando ampliamente la marca anterior de 487 metros establecida el año pasado.

Noemí Meretta, representante de la fábrica de chacinados La Vasquita, expresó, en diálogo con Cadena 3, el orgullo de haber alcanzado este logro nacional tras un intenso trabajo de ingeniería y producción familiar.

A diferencia de lo que muchos podrían suponer, el embutido no era una pieza fresca, sino un salame listo para el consumo, que atravesó un proceso de secado y macerado de unos 50 días.

Para su elaboración se utilizaron aproximadamente 100 kilos de carne, además de un porcentaje de tocino y una mezcla especial de especias que incluyó pimienta y ají molido.

Debido a su extensión sin precedentes, se empleó una tripa sintética importada de Ucrania, que fue provista por un distribuidor de la localidad cordobesa de Río Primero.

La producción demandó una jornada ininterrumpida de entre 13 y 14 horas de labor, involucrando a unas diez personas bajo la dirección de José María «Colo» Meretta, dueño de la fábrica.

Uno de los mayores desafíos técnicos fue el proceso de maduración, ya que el salame debió secarse de forma horizontal sobre una estructura diseñada especialmente para este fin, rompiendo con la tradición del colgado vertical de campo.

Meretta destacó que el éxito del producto dependió de un control exhaustivo de la temperatura y la humedad en el secadero para evitar mermas excesivas o problemas de moho.

Una vez certificado el récord ante escribano público, los primeros cinco metros de la pieza fueron subastados con fines benéficos, recaudando fondos para la cooperadora del hospital municipal y los bomberos voluntarios locales.

El resto del salame se vendió en porciones de 30 centímetros, logrando que la inmensa pieza desapareciera en apenas 40 minutos debido a la alta demanda de los asistentes.

A pesar de los más de 500 metros, la organización lamentó no haber podido satisfacer a todos los presentes debido a la magnitud de la concurrencia.

El festival superó todas las expectativas al convocar a unas 50.000 personas, una cifra récord que duplicó la población estable de la localidad bonaerense.

Noemí resaltó el impacto económico positivo para la zona y los emprendedores locales, subrayando el crecimiento de una fiesta que comenzó tras la pandemia y que año tras año busca autosuperarse.

Con la satisfacción del deber cumplido, la familia Meretta ya proyecta nuevos desafíos para el próximo año, manteniendo viva la «competencia sana» por el liderazgo del chacinado nacional.

Fuente: Cadena3