Barry Manilow, sobre su “tardía” salida del clóset: “A nadie le importó un comino”

El músico, de 82, confesó que durante casi medio siglo le ocultó a su público que estaba casado, y que cuando finalmente decidió hablar sobre su orientación sexual, lo sorprendió la reacción de sus fans

En una entrevista publicada por Los Angeles Times, Manilow fue consultado sobre si creía que el mundo lo veía distinto desde que hizo pública su homosexualidad en 2017. Su respuesta fue directa y hasta sorprendente por la naturalidad con la que la expresó: “Fue un asunto sin importancia. A nadie le importó un comino”.

La frase resume el contraste entre el miedo que cargó durante años y la realidad que finalmente encontró cuando decidió hablar abiertamente sobre su vida personal. “Todos lo sabían. Nunca lo oculté realmente, pero en los años 70 y 80 hacerlo explícito habría arruinado mi carrera, y no quería que eso sucediera. Así que simplemente nunca hablé de ello”, explicó.

Barry Manilow salió del closet a los 73 años
Barry Manilow salió del closet a los 73 añosOwen Sweeney – AP

Durante mucho tiempo, Manilow creyó que revelar que era gay podía provocar el rechazo de un público compuesto mayoritariamente por mujeres, muchas de ellas fanáticas incondicionales que lo acompañaron desde el inicio de su carrera. Ese temor fue precisamente el que lo llevó a mantener un perfil extremadamente reservado mientras acumulaba éxitos como “Mandy”, “Can’t Smile Without You”, “Looks Like We Made It” y “Copacabana”.

Cuando finalmente decidió salir del clóset en 2017, lo hizo en una histórica entrevista con la revista People. Allí reveló públicamente que estaba casado con Garry Kief, su representante y compañero de vida desde hacía casi cuatro décadas. La pareja había contraído matrimonio en privado en 2014, en una ceremonia íntima celebrada en su propiedad de Palm Springs.

En aquella nota, Manilow confesó que había vivido durante años con miedo a decepcionar a sus seguidores. “Pensé que los decepcionaría si supieran que era gay. Así que nunca hice nada”, dijo entonces. Sin embargo, la reacción fue exactamente la opuesta a la que había imaginado. “Cuando se enteraron de que Garry y yo estábamos juntos, se pusieron muy contentos. La reacción fue preciosa”, recordó. “Desconocidos comentaban: ‘¡Qué bien por ustedes!’. Estoy muy agradecido por eso”.

La historia de amor entre Manilow y Kief comenzó en 1978. Para entonces, el músico ya era una estrella consolidada. Y Kief, un ejecutivo televisivo nacido en Houston, no solo terminaría convirtiéndose en su pareja, sino también en el hombre clave detrás de la estructura profesional que sostuvo durante décadas la carrera del cantante. El propio Manilow llegó a definirlo como “la persona más inteligente” que conoció en su vida.

La relación sobrevivió a la presión de la fama, a las giras continuas y también al secreto. En aquellos años, la industria musical todavía castigaba duramente cualquier desviación de la imagen tradicional de masculinidad que se esperaba de las grandes figuras populares. Para Manilow, mantener silencio parecía una cuestión de supervivencia profesional.

Barry Manilow en un concierto previo a los Grammys en el Beverly Hilton Hotel en Beverly Hills, California, el 1 de febrero del 2025.  (Richard Shotwell/Invision/AP)
Barry Manilow en un concierto previo a los Grammys en el Beverly Hilton Hotel en Beverly Hills, California, el 1 de febrero del 2025. (Richard Shotwell/Invision/AP)Richard Shotwell – Invision

En una entrevista concedida en 2024 a The Hollywood Reporter, el artista admitió que ocultar su sexualidad terminó convirtiéndose en una carga emocional permanente. “No quería que mi carrera se esfumara. Pero era una carga mantenerlo en secreto”, reconoció. “Siempre estaba preocupado. En cada entrevista: ‘Me van a preguntar si soy gay o no’. Por cierto, nunca lo hicieron. Nunca me hicieron la pregunta del millón”.

Más allá de la reflexión sobre el pasado, el presente del músico parece atravesado por una tranquilidad largamente buscada. Manilow y Kief llevan juntos más de 47 años y continúan compartiendo una vida cotidiana marcada por la rutina, el humor y la compañía mutua. En marzo, durante otra entrevista con People, el cantante definió a su esposo como el gran sostén de su vida y aseguró sentirse “un hombre muy afortunado” por haber compartido tantos años con él.

Esa sensación cobró todavía más fuerza después de uno de los momentos más difíciles de su vida reciente. En noviembre, a Manilow le diagnosticaron cáncer de pulmón en etapa 1. Poco después se sometió a una lobectomía para extirpar la parte afectada de su pulmón izquierdo. Desde entonces, atraviesa un proceso de recuperación acompañado por Kief y enfocado en disfrutar de las pequeñas cosas.

Seguimos riéndonos y no nos aburrimos el uno del otro. Es una vida estupenda”, contó recientemente. “Dos tipos en una casa en una colina con dos perros a los que queremos mucho: así somos. Estoy muy agradecido”, resumió.

Fuente: La Nación