Crítica de “Yo, Narciso”, película de Adrián Suar protagonizada por Suar y Natalia Oreiro

Luego de «30 noches con mi ex» (2022) y «Mazel Tov» (2025), Suar vuelve en su doble rol de director y protagonista (además de coguionista junto a Pablo Solarz) con esta sátira sobre el ego masculino y la obsesión por la imagen en la que se luce Natalia Oreiro.

Yo, Narciso (Argentina/2026). Dirección: Adrián Suar. Elenco: Adrián Suar, Natalia Oreiro, Julieta Zylberberg, Sofía Morandi, Moria Casán, Mariano Saborido, Andy Chango, Eleonora Wexler y Camila Peralta. Guion: Pablo Solarz  y Adrián Suar. Fotografía: Guillermo “Bill” Nieto. Dirección de arte: Mariana Sourrouille. Edición: Florencia Efron. Música: Nicolás Sorín. Sonido: Guido Berenblum. Distribuidora: Disney (Buena Vista International). Duración: 95 minutos. Apta para todo público (G: Audiencia General). Estreno en cines de Argentina: 13 de agosto.

Si bien durante su ya larga trayectoria televisiva rodó programas como Carola CasiniVerdad consecuencia y Vulnerables, recién en los últimos cinco años Adrián Suar parece haberse tomado en serio su carrera tanto detrás de cámara como en teatro (viene de dirigir la exitosa obra Las hijas).

Si 30 noches con mi ex fue una experiencia algo frustrante, Mazel Tov ya lo mostró bastante más dúctil y consistente. Yo, Narciso, que al igual que el largometraje anterior fue escrito por Pablo Solarz (en este caso junto al propio Suar), tiene las mismas limitaciones para la puesta en escena, pero aunque no haya destellos ni demasiado virtuosismo formal, aunque se extrañen ciertas sutilezas y matices, sí alcanza la fluidez necesaria como para que la vertiente humorística, incluso por momentos bastante ácida y mordaz, se desarrolle con eficacia y resulte entretenida. Dicho de otra manera, tanto el Suar director como el Suar actor (que por momentos no logra desembarazarse de sus “ancestrales” tics) saben cómo disimular las falencias (o carencias) y potenciar las cualidades como para que, por ejemplo, se potencien las capacidades expresivas e histriónicas de su coprotagonista Natalia Oreiro y de varios de los intérpretes secundarios como Mariano Saborido.

Rocío Flores (Oreiro), profesora universitaria de Sociología, está escribiendo un libro sobre el narcisismo moderno y para completarlo decide hacer un “trabajo de campo”. Ella es lesbiana (está en pareja con la Karla de Julieta Zylberberg), pero sacará a relucir su capacidad de seducción “heterosexual” para, adoptando otra personalidad, conquistar a Máximo Rey (Suar), un exitoso cirujano plástico que es el estereotipo andante del macho vanidoso, soberbio, egocéntrico y depredador; o sea, el objeto de estudio perfecto para su investigación.

Yo narciso otra

La película apuesta a la idea del cazador-cazado, del manipulador-manipulado y, en ese sentido, Suar tiene la suficiente generosidad como para que su contrincante luzca bastante más inteligente e ingeniosa que él, aunque -claro- el desenlace conciliador (y no del todo convincente) apostará a la reivindicación de la sinceridad y a cierta redención.

Esta creación de Suar y Solarz aborda ciertas “ideas fijas” del hoy decaído y no del todo deconstruido machismo argentino, pero también a ciertas problemáticas más universales como el culto y la obsesión por la imagen en la era de los filtros de las redes sociales, la compulsión por sostener cierta belleza canónica y esa dictadura del yo en tiempos de superficialidad y de un individualismo poco menos que onanista.

La mirada poco complaciente a la institución familiar más tradicional se percibe en las tensas relaciones de Máximo con su ex Silvia (Eleonora Wexler) y su hija Andrea (Sofía Morandi), quien es además alumna de Rocío en la facultad; pero encuentra su mejor momento en un larga e hilarante escena de almuerzo en el que irrumpe la Graciela de Moria Casán (la madre del protagonista) y en el que Andy Chango aprovecha cada uno de los escasos planos que tiene en el papel del patético Rodolfo.

La selección musical sintoniza con el tono lúdico, con el espíritu de la comedia de enredos y, así, durante la hora y media de metraje se escucharán el ultra-hit Tu misterioso alguien, de Miranda!; Me amo, de Cuarteto de Nos; El solitario amor, por Adan Jodorowsky; y versiones de Conociéndote, de César “Banana” Pueyrredón, por Camila Peralta (otra que se luce en el doble papel de las gemelas Simona y Pía); y Amore No, de Toto Cotugno, por Camilo Iezzi.

Fuente: Otros Cines