“La ciencia de la longevidad”: el libro que pone el foco en cómo vivir más y mejor

Presentado en el Longevity World Forum en Madrid, el libro del doctor José Viña abrió el debate sobre el peso de la genética, los hábitos y la prevención en el envejecimiento saludable

El Longevity World Forum incluyó espacios dedicados a inteligencia artificial y clínicas de longevidad.

La presentación del libro La ciencia de la longevidad, a cargo del doctor José Viña en Madrid, situó el debate sobre la influencia de la genética y los hábitos saludables en la consecución de una vida longeva y plena.

El evento, realizado en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid dentro del Longevity World Forum, destacó que si bien la genética fija ciertos límites, son la conducta y la prevención clínica las que determinan el resultado y la calidad del envejecimiento saludable.

Viña, reconocido por su labor en longevidad, expone en su libro una guía actualizada para sumar años con buena salud. El texto subraya que el proceso de envejecer arranca de forma temprana, y la adquisición de hábitos de vida saludables es crucial cuanto antes.

El objetivo, señala, es aprender a cuidarse desde la juventud para llegar a la vejez con autonomía y reducir futuras dependencias.José Viña expuso la importanciaJosé Viña expuso la importancia de adquirir hábitos saludables desde edades tempranas.

Durante la jornada en en primer día del foro, la doctora María Cordón moderó una tertulia donde se tradujo el conocimiento científico en directrices prácticas. La discusión puso de relieve la importancia de anticiparse y realizar revisiones periódicas, comparando el control de la salud con la gestión financiera: es preciso actuar antes de que aparezcan síntomas, del mismo modo que no conviene esperar al descubierto para revisar las cuentas.

Uno de los conceptos clave tratados fue el de reserva funcional, entendido como el margen de funcionamiento corporal que permite adaptaciones, pero que se agota sin síntomas visibles hasta que el organismo avisa. Los expertos insistieron en la necesidad de anticipar las revisiones y mantener hábitos sostenibles como estrategia de prevención.

La corresponsabilidad sanitaria fue otro de los ejes destacados. El profesional orienta y prioriza intervenciones, pero la rutina y el compromiso diario del paciente resultan determinantes. No existe delegación completa: el cambio efectivo requiere implicación personal y diaria.

La mesa redonda liderada por Viña reunió a especialistas internacionales como Nir BarzilaiFelipe Sierra y Leocadio Rodríguez Mañas. Analizaron temas como la resiliencia biológica, la fragilidad y los suplementos alimenticios. Se enfatizó la complejidad de medir la resiliencia molecular en grandes poblaciones, aunque la aspiración científica apunta al desarrollo de biomarcadores dinámicos que permitan anticipar el deterioro antes de que este se manifieste.El foro puso el focoEl foro puso el foco en la necesidad de revisiones médicas periódicas y prevención anticipada.

Barzilai cuestionó la utilidad de muchos suplementos alimenticios y remarcó que los beneficios consistentes de la vitamina D solo se han demostrado en osteoporosis. Recalcó que no debe recomendarse su consumo sin estudios clínicos robustos y aseguró: “antes de tomar cualquier cosa, revisa si existe un estudio clínico sólido”. Añadió que, aunque la vitamina D muestra resultados en osteoporosis, no hay pruebas consistentes para otras dolencias.

Felipe Sierra definió la resiliencia biológica como la capacidad de recuperación del organismo ante agresiones como infecciones o tratamientos médicos. Destacó que aún no hay métodos accesibles para su medición masiva y que su reto es llegar a evaluar la evolución biológica a lo largo de la vida, lo que permitiría calcular la velocidad del envejecimiento. Abogó por el desarrollo de herramientas que permitan una prevención más focalizada a partir de marcadores más precisos.

En cuanto a la fragilidad, Rodríguez Mañas aportó que los programas de ejercicio físico y asesoramiento dietético pueden recuperar hasta el 30% de los casos de fragilidad. Los estudios indican que las mejoras se mantienen si el paciente vuelve a su rutina diaria. Ensayos recientes avalan que la intervención combinada revierte entre el 35% y el 40% de los casos en adultos mayores. No obstante, cuando la fragilidad es avanzada o existe discapacidad, la intervención se complica y la recuperación total se vuelve improbable.Público y especialistas durante laPúblico y especialistas durante la primera jornada del Longevity World Forum, centrada en envejecimiento saludable.

Los ponentes resaltaron que la intervención temprana es más eficaz, pues el margen de recuperación disminuye en la discapacidad avanzada y la probabilidad de independizarse funcionalmente se reduce considerablemente. Además, la prevención y reversión de la fragilidad temprana suponen un ahorro relevante para el sistema sanitario al evitar estados graves.

Se subrayó la importancia de personalizar las intervenciones según la respuesta individual al ejercicio y la dieta, y la urgencia de avanzar en una formación médica transversal que integre el envejecimiento saludable en todos los ámbitos clínicos. Reconocieron que la longevidad rara vez es central en los planes de estudios médicos, pero los recientes avances exigen una mejor preparación de los profesionales.

El Longevity World Forum, que tiene lugar del 18 al 20 de febrero en Madrid, estructura su programa en torno a la ciencia, las tendencias y tecnología, y el emprendimiento. Además, dedica espacios al desarrollo de clínicas especializadas, biomarcadores, inteligencia artificial en salud a largo plazo y oportunidades para startups relacionadas con la longevidad.

Al término de la primera jornada, quedó claro que avanzar en longevidad saludable exige combinar la investigación y la innovación sanitaria con políticas públicas sólidas, enfocadas en mantener la funcionalidad de la población a lo largo de toda la vida.

Fuente: Infobae