Por qué los perros y gatos sacuden la cabeza y cuándo ese gesto puede ser una señal de alarma

National Geographic describe esa acción como un reflejo ligado a la sensibilidad de la zona y aconseja seguir el patrón y el contexto en que aparece, especialmente cuando cambia de forma marcada

El comportamiento de sacudir la cabeza en perrosygatos suele responder a un reflejo natural, aunque puede alertar sobre posibles complicaciones de salud cuando se vuelve persistente.

Según informó la revista National Geographic, el movimiento responde a la sensibilidad de la zona, pero el contexto en el que ocurre y la frecuencia deben observarse con atención.

Un reflejo natural y multifuncional

La presencia de numerosas terminaciones nerviosas en la cabeza de perros y gatos explica la rapidez con la que reaccionan a estímulos como el contacto, restos de agua o partículas de comida.

Primer plano de un perro con pelaje blanco y marrón, orejas largas levantadas, ojos cerrados y hocico mojado, con gotas de agua alrededor.Los perros y gatos sacuden la cabeza para eliminar agua, suciedad, insectos o partículas de comida (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con National Geographic, este reflejo cumple varias funciones: ayuda a eliminar cuerpos extraños, favorece la higiene y puede incluso contribuir al bienestar emocional de los animales.

El artículo señala que los gatos suelen mostrar este comportamiento después de comer, beber o cuando reciben caricias cerca de las orejas. Los perros también presentan esta reacción, especialmente tras el baño o al salir al exterior, donde pueden entrar en contacto con suciedad o insectos.

Más allá de su función biológica, la sacudida de cabeza puede reflejar el estado emocional de los animales. Según National Geographic, algunos perros y gatos la utilizan para liberar tensión después de experiencias estresantes o cambios en su entorno.

Variaciones según la especie y el entorno

La frecuencia y el contexto en el que los animales domésticos sacuden la cabeza pueden variar según la especie, la raza y el entorno en el que vivenNational Geographic explica que las razas de perros con orejas largas y colgantes tienden a hacerlo más a menudo, ya que esta morfología favorece la acumulación de humedad o suciedad. En el caso de los gatos, el gesto suele asociarse a la sensibilidad de los bigotes y las terminaciones nerviosas de la zona facial.

Los expertos consultados por National Geographic recomiendan a los cuidadores prestar atención a los cambios en la conducta de sus mascotas, sobre todo si la sacudida aparece de manera repentina o se intensifica tras la exposición a ciertos entornos, como parques, jardines o zonas húmedas.

Señales de alerta y cuándo consultar al veterinario

Una mujer con uniforme azul examina el oído de un perro golden retriever sentado en una mesa con un otoscopio. Un hombre observa la acción.La higiene regular de los oídos, el control de parásitos y las revisiones veterinarias ayudan a prevenir problemas auditivos en perros y gatos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque la sacudida de cabeza suele ser inofensiva, National Geographic advierte que su aparición constante o acompañada de otros síntomas puede indicar la presencia de otitis, infecciones, parásitos o inflamaciones.

Entre los signos que requieren consulta veterinaria se encuentran el enrojecimiento del oído, secreciones, mal olor, rascado frecuente o la inclinación persistente de la cabeza hacia un lado.

El artículo subraya que en situaciones donde la sacudida se acompaña de dolor, pérdida de equilibrio o cambios en el comportamiento habitual, la intervención profesional resulta necesaria para descartar complicaciones. La detección temprana de problemas auditivos favorece un tratamiento más efectivo y reduce el riesgo de daños permanentes.

Prevención y cuidados en casa

La higiene regular de los oídos y la observación periódica son herramientas clave para prevenir afecciones en perros y gatos. National Geographic recomienda limpiar de manera superficial las orejas de las mascotas, evitando la introducción de objetos en el canal auditivo.

El uso de productos específicos para animales domésticos ayuda a mantener la salud de la zona y previene la aparición de infecciones.Un gato doméstico atigrado de pelo corto sacude la cabeza con gotas de agua, junto a un plato de metal y un cuenco de cerámica con agua, sobre un suelo de madera.La sacudida constante de la cabeza en perros y gatos puede indicar otitis, infecciones, parásitos o inflamaciones del oído (Imagen Ilustrativa Infobae)

La alimentación equilibrada y el control de parásitos externos, como pulgas y ácaros, contribuyen a reducir el riesgo de molestias en el oído. Los veterinarios resaltan la importancia de acudir a revisiones periódicas, especialmente en animales que conviven en ambientes húmedos o tienen predisposición genética a estas afecciones.

Fuente: Infobae